La victoria es un asentamiento ubicado al respaldo del barrio San Antonio en un predio conocido como “Catama 2”, allí se encuentran 1280 familias, más de 5000 personas, en su mayoría mujeres, niños y personas en condición de pobreza, desplazamiento y vulneración, que ante la omisión del estado en garantizar el derecho a la vivienda digna, deciden tomarse el terreno baldío desde el 25 de octubre del 2011.

Aunque el terreno era baldío, días después de ubicado el asentamiento, la Fundación Solidaria del Llano y el Fondo ganadero iniciaron una disputa legal sobre la propiedad de este lote.
Desde noviembre del año pasado hasta la fecha, los habitantes de este asentamiento han resistido 4 intentos de desalojo, por lo cual se autodenominaron “La Victoria”. No obstante, los intentos de la alcaldía municipal por desalojar este terreno se han intensificado, más aún con la llegada del guerrerista alcalde Juan Guillermo Zuluaga, cuyo eslogan de campaña era un helicóptero black hawk.
Precisamente, 1 helicóptero, 2 tanquetas, 300 contingentes del ESMAD y un grupo de apoyo de carabineros, patrulleros y policía motorizada, iniciaron el desalojo el día de ayer, lunes 27 de febrero, a las 8:30 a.m.
Aunque la decisión de la comunidad fue evitar cualquier confrontación y buscar una salida pacífica, la reacción de la alcaldía y las fuerzas policiales fueron totalmente violentas y con bombas, sirenas aturdidoras y gas lacrimógeno acorralaron a la población dentro de su propio asentamiento, dejando un saldo de 7 heridos, varios detenidos y las viviendas (cambuches) saqueadas y destruidas.

Durante todo el día de ayer la gente fue presionada a sacar sus pocas pertenencias y un nuevo éxodo se inició a las afueras del asentamiento, asegurando que el día de hoy en horas de la mañana se haría ejecución completa del desalojo.
El alcalde Juan Guillermo Zuluaga asegura que ya ha sido efectuado el desalojo completamente, sin embargo, aún se encuentran muchas familias recuperando sus pertenencias y repudiando la presencia de buldóceres y volquetas que se encuentran en el asentamiento con el fin de borrar toda memoria y evidencia de que una comunidad llanera lucho y lucha por una vivienda digna en nuestro país.