DENUNCIA PUBLICA SOBRE VIOLACION DE DERECHOS HUMANOS EN LA UNIVERSIDAD DE ANTIOQUIA


El día Miércoles 15 de septiembre hacia las 3:00 de la tarde, se da por terminada la Asamblea General de Estudiantes de la Universidad d
e Antioquia, en la cual se discutió el qué hacer sobre la problemática de la imposición de la Tarjeta Integrada Personal (TIP) y el señalamiento físico de los estudiantes, activistas y líderes estudiantiles que no portan la mencionada tarjeta, ya que esta mas allá de ser un carnet que posibilite un reconocimiento como miembros activos de la Universidad, se ha venido utilizando como un mecanismo de control social y coerción sobre la Comunidad Universitaria. Así mismo, las medidas de seguridad que se están implementando limitan el acceso de la comunidad en general al Campus Universitario y sus servicios. Como resultado de la asamblea se tomaron las siguientes decisiones:

* Toma pacífica al bloque administrativo, antecedido de un mitin por las diferentes porterías de la universidad.

* Pliego de peticiones que posibilitara acuerdos mínimos sobre el retiro de la fuerza pública de los alrededores de ciudad universitaria.

Los estudiantes salen entonces a la realización del mitin pasando por todas las porterías y abriendo las rejas para permitir el acceso a la universidad de las personas a las que se les estaba prohibiendo. Luego de haber realizado la acción antes descrita, se dirigen al bloque administrativo con el objetivo de dar a conocer las def
iniciones de la Asamblea a la administración central y buscar la posibilidad de llegar a acuerdos para la resolución de la problemática.

Mientras se estaba en la toma, el Escuadrón Móvil Antidisturbios (ESMAD), irrumpe violentamente en el campus universitario arrojando gases lacrimógenos, granadas aturdidoras, perdigones y realizando disparos con bolas de paintball e instalando en diferentes espacios de la universidad cuatro de sus tanquetas. Ante tal situación, debido a la violación de la Autonomía Universitaria y a la indignación que produjo el exceso de brutalidad policial, los estudiantes se enfrentan con la fuerza pública exigiendo la salida inmediata del “Alma Mater” de los policías.

Como resultado de esta arremetida violenta y violatoria de la Autonomía Universitaria, consagrada en el artículo 69 de la Constitución Política de Colombia, se dieron los siguientes hechos:
* La retención de 30 personas en la Facultad de Derecho, 15 de ellas en el tercer piso en la oficina de los profesores de cátedra y las otras 15 en una oficina del cuarto piso. Esta retención se da debido a que el ESMAD se toma el bloque y no permite que las personas que allí se encontraban salieran, este hecho dura aproximadamente 30 minutos.

* El atropello por parte de una de las tanquetas a un motociclista que lo arrojó al piso, quedando atrapado entre la moto y la tanqueta, y no contentos con ello le arrojaron chorros de agua.

* 5 estudiantes detenidos.

* Aproximadamente 6 personas heridas en los hospitales, incluyendo defensores de derechos humanos. Hubo más heridos pero por temor a represarías no asistieron a ningún hospital.

Antecedentes:

* En el año en curso se ha venido implementando el proceso de recarnetización para los miembros de la comunidad universitaria con la Tarjeta Integrada Personal, TIP. Dicha imposición creó inconformidad entre algunos estudiantes, debido al control social que ésta pudiera tener, quienes comenzaron a dar discusiones en las asambleas universitarias al respecto. De dichas asambleas surgen algunos acuerdos que posibilitaran que no se obligara a las personas a portarla.

* El día 10 de septiembre, la administración de la universidad decidió que a partir del lunes 13 de septiembre el único documento válido para el ingreso es la TIP, quebrantando así los acuerdos a los que se había llegado con la asamblea general de estudiantes.

* El día 13 de septiembre cuando los estudiantes comienzan a llegar a la universidad de dan cuenta de que está militarizada y que es la fuerza pública quien está requisando y pidiendo la identificación para ingresar.

* Este mismo día alrededor de las 10 de la mañana los estudiantes en mitin hacen un recorrido por las diferentes porterías abriendo las puertas y haciendo retirar a los vigilantes privados.

* Después de dicha actividad el ESMAD llega a la universidad e intenta ingresar.

* En las horas de la tarde cuando los estudiantes después de sesionar hacen una marcha dentro de la universidad el ESMAD los agrede y se propician enfrentamientos.

* Desde este día comienzan a rodear la universidad cerca de 200 ESMAD, algunos efectivos de la policía, la seguridad privada, que por cierto es incrementada, y 6 tanquetas.

* El martes 14 la universidad sigue rodeada como se mencionó anteriormente, la fuerza pública intentó varias veces provocar a los estudiantes cuando se estaba en una Asamblea General en la Plazoleta Luis Fernando Barrientos, sin lograr su objetivo.

Denunciamos estos hechos ante la comunidad nacional e internacional, como una clara violación a la Autonomía Universitaria, a la libertad de pensamiento, al derecho legítimo a la protesta, a la dignidad de las personas y a la integridad de la vida.

Hacemos responsable de lo sucedido y de cualquier tipo de represarías que se pueden venir en contra de los estudiantes y activistas estudiantiles como; señalamientos, órdenes de captura, desaparición forzada o asesinato, al Gobernador de Antioquia Luis Alfredo Ramos Botero, quien dio la orden para que la fuerza pública estuviera afuera en la universidad y entrara a reprimir cualquier protesta, persona que el 19 de agosto del año en curso dio orden para que 120 efectivos del ESMAD se tomaran la sede Robledo de la universidad.

Así mismo responsabilizamos al gobierno nacional en cabeza de Juan Manuel Santos, por permitir que dichos hechos sucedan.

Invitamos a todas las personas a que solidaria y fraternalmente rodeen a la Universidad de Antioquia, haciendo denuncia de lo ocurrido y pronunciándose ante tal situación.

Hacemos un llamado a todos los compañeros y compañeras de universidades públicas a la defensa de la Autonomía Universitaria y al legítimo derecho de la protesta y la libertad de opinión y pensamiento crítico.

Estudiantes somos pueblo construyendo alternativas de poder popular”
Colectivo de Derechos Humanos de la Universidad de Antioquia En Construcción Proceso Identidad Estudiantil Antioquia

Allende y Chile: 40 años después


A última hora de la tarde del 4 de septiembre de 1970 Víctor Jara y su esposa Joan abandonaron su hogar, donde habían seguido por radio el escrutinio de las elecciones presidenciales, y se encaminaron felices hacia el corazón de Santiago de Chile, hacia la Alameda. Allí, ante el viejo caserón de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile, a los pies del majestuoso cerro Santa Lucía, miles de partidarios de la Unidad Popular festejaban la histórica victoria de su candidato, Salvador Allende. Muchos saludaron la llegada de Joan y Víctor, uno de los principales representantes de la Nueva Canción Chilena y miembro del Comité Central de las Juventudes Comunistas.

“Veo a los dirigentes comunistas Lucho Corvalán y Volodia Teitelboim y luego me doy cuenta de la presencia de Salvador Allende” escribió Joan Jara en su hermoso libro Víctor, un canto inconcluso. “Dentro todo es alegría, abrazos, lágrimas… La gente se empuja para llegar junto a Allende y felicitarle. Me toca el turno. Lo estrecho en lo que considero un desahogado estrujón de oso, pero él me dice: ‘¡Abrázame más fuerte, compañera! ¡Éste no es momento para timideces!' ”.

Y no lo era... Aquella noche, con su ajustada victoria sobre el derechista Jorge Alessandri y el socialcristiano Radomiro Tomic, Salvador Allende (Valparaíso, 1908), médico, masón, marxista, fundador del Partido Socialista en 1933, parlamentario desde 1937, ministro de Salud con el Frente Popular en 1939, tenaz defensor de la unidad programática de la izquierda, amigo de Fidel Castro y Ernesto Che Guevara, impulsor de la “vía chilena al socialismo”, había dejado de ser el “compañero Allende” para convertirse en el “compañero Presidente”.

La Unidad Popular, que agrupaba a comunistas, socialistas, radicales, cristianos de izquierda, socialdemócratas e independientes, propuso al pueblo chileno un programa de profundas transformaciones para superar el subdesarrollo, la injusticia social y la dependencia y avanzar hacia el socialismo. La estatización de la gran minería del cobre, el carbón, el salitre, la siderurgia y la banca, la profunda reforma agraria que erradicó el latifundio y transformó a los campesinos de siervos en ciudadanos, la creación del área de propiedad social con la nacionalización de las principales industrias monopolistas y la participación activa de la clase obrera en su dirección, el notable énfasis en la cultura (con la creación de la inolvidable editorial Quimantú), la educación y la sanidad, la integración de Chile en el Movimiento de Países No Alineados y medidas sociales tan emblemáticas como el reparto de medio litro de leche diario a cada niño fueron parte de la obra del Gobierno de Allende en apenas mil días.

No sin enormes dificultades, aquel proceso revolucionario que cautivó la atención universal avanzaba y logró superar el paro patronal de octubre de 1972, la amenaza de destitución constitucional del Presidente Allende en el caso de una debacle de la UP en las elecciones legislativas de marzo de 1973, el bloqueo de sus iniciativas en el Congreso por la alianza entre la Democracia Cristiana y el Partido Nacional, la movilización de las clases medias en una auténtica cruzada anticomunista, el sabotaje económico, las acciones terroristas de la extrema derecha y la permanente agresión del imperialismo norteamericano. Pero la dimisión de los principales generales constitucionalistas (Prats, Sepúlveda y Pickering) en agosto de 1973 allanó definitivamente el camino a la ominosa traición militar del 11 de septiembre, estimulada por la burguesía y alentada y financiada por Washington desde septiembre de 1970.

Aquel Chile que abrió de par en par las puertas de la Historia, que acarició un futuro de justicia social y democracia, fue destruido por la dictadura, que impuso de manera implacable el modelo neoliberal en todas las esferas de la sociedad. En el umbral de la conmemoración del bicentenario de la independencia, los más recientes estudios confirman que éste es uno de los países donde la brecha entre ricos y pobres es más acentuada y que no cesa de ampliarse, hasta aproximarse a los niveles, por ejemplo, de Haití, consecuencia de unas políticas cuyas coordenadas la Concertación mantuvo inalteradas durante veinte años y que desde el pasado 11 de marzo administra su verdadero padre, una derecha de nuevo tipo, hija de la contrarrevolución pinochetista y sólidamente implantada en el mundo popular.

Lejos, muy lejos, quedan todavía “las grandes alamedas” de las que Allende habló aquella trágica mañana del 11 de septiembre de 1973 desde La Moneda a través de Radio Magallanes. Con la derecha instalada en todas las esferas de poder, una Concertación inmersa en una prolongada crisis de identidad y una izquierda aún demasiado débil, Chile se está quedando al margen de los esperanzadores vientos de cambio que recorren la mayor parte de los países de la región. No obstante, en el empeño por construir un futuro mejor en las tierras que separan el océano de la cordillera andina entre Arica y Punta Arenas, latirá siempre la memoria de Allende y la Unidad Popular, su aspiración a un socialismo democrático y revolucionario.

Porque el desafío actual es idéntico al que Salvador Allende planteó aquella noche inolvidable del 4 de septiembre de 1970, cuando Víctor Jara y Joan le escucharon finalizar su emotivo discurso con unas palabras llenas del afecto sincero y conmovedor con el que siempre se dirigió a los trabajadores: “Esta noche, cuando acaricien a sus hijos cuando busquen el descanso, piensen en el mañana duro que tendremos por delante, cuando tengamos que poner más pasión, más cariño, para hacer cada vez más grande a Chile y cada vez más justa la vida en nuestra patria…”.

- Mario Amorós es doctor en Historia y periodista. Es autor de Compañero Presidente. Salvador Allende, una vida por la democracia y el socialismo (PUV).